En Pavía, los tercios capturaron al mismísimo rey de Francia
En la batalla de Pavía de 1525, la infantería española, ya organizada en los embriones de lo que serían los tercios, fue decisiva para aniquilar a la caballería pesada francesa y capturar al propio rey Francisco I. El monarca francés, prisionero, escribió a su madre la célebre frase "todo está perdido, salvo el honor".