Tropas imperiales sin paga, incluidos tercios españoles, saquearon Roma en 1527
Tras meses sin cobrar su sueldo, el ejército imperial —con tercios españoles entre sus filas— se amotinó y saqueó Roma en mayo de 1527, en uno de los episodios más brutales del Renacimiento. El propio papa Clemente VII tuvo que refugiarse en el Castillo de Sant'Angelo mientras la ciudad ardía durante semanas.