Existía una ruta terrestre, el Camino Español, para mover tropas sin cruzar el Canal de la Mancha
Para evitar el dominio naval enemigo en el Atlántico Norte, España desarrolló el llamado Camino Español: una ruta terrestre de más de 1.000 km desde el norte de Italia hasta Flandes, atravesando los Alpes y territorios aliados. Por ella marcharon decenas de miles de soldados tercios durante décadas para sostener la guerra en los Países Bajos.