Doblar el Cabo de Buena Esperanza sin apoyo de tierra fue el tramo más duro del regreso
En mayo de 1522, la Victoria rodeó el Cabo de Buena Esperanza, uno de los pasos marítimos más peligrosos del mundo, sin poder atracar en ningún puerto por miedo a los portugueses que dominaban la zona. La tripulación, ya muy debilitada, sufrió temporales severos y varios hombres murieron de hambre durante este tramo, antes de poder remontar la costa africana hacia el norte.