El tifus y las epidemias mataron más zaragozanos que los propios franceses
El hacinamiento, los cadáveres sin enterrar y la falta de agua potable convirtieron Zaragoza en un foco epidémico durante el segundo sitio. El tifus, la disentería y otras enfermedades se extendieron con tal virulencia que se estima que más de la mitad de los 50.000 muertos del sitio fallecieron por enfermedad, no por el combate. Incluso las tropas francesas que lograron entrar en la ciudad sufrieron bajas masivas por contagio.