El Cid conquistó Valencia y la gobernó como señor independiente durante cinco años
En 1094, tras años de campaña en el Levante, Rodrigo Díaz tomó Valencia tras un largo asedio y se convirtió en su señor efectivo, gobernándola de forma prácticamente independiente tanto de los reinos cristianos como de los almohades. Ni vasallo de Alfonso VI ni súbdito de ningún califa: el Cid era en Valencia un poder soberano en la práctica, administrando una ciudad con población mayoritariamente musulmana bajo su mando cristiano.