Jimena sacó el cadáver del Cid de Valencia antes de que cayera en manos almorávides
Rodrigo Díaz murió en Valencia en julio de 1099. Tres años después, ante el avance imparable de los Almorávides, su viuda Jimena organizó la evacuación de la ciudad y trasladó el cuerpo embalsamado del Cid a Castilla. Lo que dicen las crónicas históricas es eso: una evacuación ordenada en 1102, con el cadáver preservado. Lo que dice el Cantar del Mío Cid es otra cosa: que el cuerpo fue vestido con su armadura, colocado sobre Babieca y sacado en formación de combate para que el enemigo creyera que el Cid seguía vivo y huyera despavorido. La leyenda y la historia coinciden en que Valencia cayó y el Cid salió victorioso incluso muerto — solo difieren en cuánto tardó y con cuánto dramatismo. Sus restos reposan hoy en la catedral de Burgos.