Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Orellana construyó un segundo barco en mitad de la selva amazónica para no naufragar

A medida que el bergantín original se deterioraba por el uso y los combates, Orellana ordenó construir una segunda embarcación en plena selva, sin astillero ni herramientas especializadas. Los carpinteros fabricaron clavos fundiendo cualquier metal disponible, cosieron las velas con ropas de la tripulación y calafatearon el casco con resinas locales. Construir un barco navegable en la Amazonia en 1542 fue considerado por sus contemporáneos casi un milagro.