Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Orellana murió en su segundo intento de conquistar el Amazonas

Lejos de descansar tras su primera hazaña, Orellana convenció al rey Carlos I de financiar una segunda expedición para colonizar las tierras del Amazonas. Partió en 1544 con cuatro barcos y más de 500 personas. La expedición fue un desastre desde el principio: naufragios, enfermedades, motines y la propia selva diezmaron a los colonos. Orellana murió en el Amazonas en 1546, probablemente de enfermedad, sin haber logrado establecer ningún asentamiento permanente.