El terremoto de Lisboa de 1755 destruyó una de las grandes capitales europeas en seis minutos
El 1 de noviembre de 1755, Día de Todos los Santos, un terremoto de magnitud estimada entre 8,5 y 9 sacudió Lisboa mientras la mayoría de sus habitantes estaban en misa. En menos de seis minutos, gran parte de la ciudad quedó reducida a escombros. Las iglesias, llenas de fieles, se derrumbaron sobre ellos. Se estima que entre 30.000 y 60.000 personas murieron solo en Lisboa, en una ciudad de apenas 200.000 habitantes.