Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Urdaneta descubrió el tornaviaje subiendo al norte para atrapar los vientos del Pacífico

El problema de cruzar el Pacífico de vuelta de Asia a América había frustrado a todos los navegantes anteriores. En 1565, el fraile agustino Andrés de Urdaneta —superviviente de la expedición de Loaísa— resolvió el enigma: en vez de intentar volver por la misma ruta, subió hasta los 40° de latitud norte para encontrar los vientos del oeste y la corriente Kuroshio, que empujaban los barcos hacia la costa de California. Desde ahí solo había que bajar hasta Acapulco.