Los galeones cargaban tanta plata que un solo barco valía más que muchos reinos
La plata extraída de las minas de Potosí y Zacatecas era el motor del sistema: los galeones salían de Acapulco con toneladas de pesos de plata que en Manila compraban seda china, porcelana Ming, especias de las Molucas y marfil japonés. Se estima que entre el 30 y el 50% de toda la plata producida en América colonial terminó en China a través de esta ruta, financiando la economía de la dinastía Ming durante generaciones.