El pirata Thomas Cavendish capturó el galeón Santa Ana cargado hasta los topes
En noviembre de 1587, el corsario inglés Thomas Cavendish interceptó el galeón Santa Ana frente a la punta de Baja California. El Santa Ana llevaba una carga valuada en más de un millón de pesos en seda y oro. Cavendish transbordó todo lo que pudo a su barco, quemó el galeón y dejó a los supervivientes en la costa. Regresó a Inglaterra como héroe y completó de paso la tercera vuelta al mundo de la historia.