Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Las Filípicas de Cicerón contra Marco Antonio fueron su sentencia de muerte

Tras el asesinato de César en el 44 a.C., Cicerón pronunció catorce discursos devastadores contra Marco Antonio, a los que llamó "Filípicas" en honor a los de Demóstenes contra Filipo de Macedonia. Los denunciaba como tirano y enemigo de la República con una ferocidad retórica sin precedentes. Marco Antonio nunca le perdonó: cuando formó el Segundo Triunvirato con Octavio y Lépido, exigió la cabeza de Cicerón como condición personal para el acuerdo.