Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Mehmed II encargó el mayor cañón del mundo para derribar las murallas de Teodosio

Las murallas de Teodosio habían resistido durante mil años todos los asedios posibles. Para romperlas, el sultán Mehmed II encargó al ingeniero húngaro Urbano la construcción de un cañón de proporciones nunca vistas: más de ocho metros de longitud, capaz de lanzar balas de piedra de más de 500 kilos. El cañón tardaba 70 bueyes en ser transportado y solo podía disparar siete veces al día, pero cada impacto abría grietas en la muralla que los griegos ya no podían reparar.