El gobernador que envió España para recompensar a Balboa lo mandó ejecutar
Pedrarias Dávila llegó a Darién en 1514 como nuevo gobernador, con la misión oficial de organizar los territorios que Balboa había explorado. Los dos hombres mantuvieron una relación tensa durante años, marcada por la desconfianza mutua. En 1519, Pedrarias acusó a Balboa de traición —probablemente para eliminar a un rival— y lo sometió a un juicio sumario. El descubridor del Pacífico fue decapitado a los pocos días, sin que España llegara a recompensarle debidamente por su hazaña.