Rouget de Lisle compuso La Marsellesa en una sola noche y nunca volvió a crear nada comparable
En la noche del 25 al 26 de abril de 1792, el capitán Claude Joseph Rouget de Lisle, destinado en Estrasburgo, compuso de un tirón la letra y la música del "Chant de guerre pour l'Armée du Rhin" —el Canto de guerra para el Ejército del Rin— por encargo del alcalde de la ciudad. En menos de doce horas había creado el himno nacional más famoso del mundo. El resto de su vida fue una larga mediocridad: deudas, fracasos literarios y el amargo reconocimiento de haber sido genial una sola vez.