Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Dostoievski pasó cuatro años en Siberia y dijo que fue lo mejor que le ocurrió

El indulto conmutó la pena de muerte por cuatro años de trabajos forzados en Siberia, seguidos de servicio militar obligatorio. Dostoievski vivió entre criminales, asesinos y ladrones en condiciones extremas. Paradójicamente, él mismo reconoció después que esos años fueron fundamentales: lo arrancaron de los salones intelectuales de San Petersburgo y lo pusieron cara a cara con el sufrimiento humano real que alimentaría toda su obra, desde Memorias de la casa muerta hasta Crimen y castigo.