Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Plinio el Viejo murió intentando rescatar a los supervivientes con su flota

Plinio el Viejo, almirante romano y naturalista, observó la erupción desde Miseno y en vez de huir ordenó acercar su flota a la costa para rescatar a los supervivientes atrapados. Pasó la noche en casa de un amigo en Estabias, tomando notas científicas sobre la erupción. Al amanecer intentó salir a la playa pero cayó muerto, probablemente asfixiado por los gases sulfurosos. Tenía 56 años. Su sobrino Plinio el Joven, que se quedó en Miseno, sobrevivió y escribió la única descripción directa de la catástrofe.