La Revolución Gloriosa de 1688 fue la última invasión exitosa de Inglaterra
En noviembre de 1688, Guillermo de Orange desembarcó en Inglaterra con un ejército holandés de 15.000 hombres para derrocar al rey Jacobo II. Fue la última invasión militar exitosa de las islas británicas. Paradójicamente, se llamó "Gloriosa" precisamente porque fue casi incruenta: el ejército de Jacobo se desmoronó, el propio rey huyó a Francia sin presentar batalla, y Guillermo entró en Londres sin disparar apenas un tiro. Fue un golpe de estado disfrazado de revolución constitucional.