La Malinche fue intérprete, diplomática y consejera sin la que la conquista no habría sido posible
Malintzin, conocida como La Malinche o Doña Marina, era una mujer náhuatl que Cortés recibió como esclava en Tabasco en 1519. Hablaba náhuatl, maya y aprendió español con rapidez extraordinaria. Sin ella, Cortés no habría podido negociar con Moctezuma ni entender las alianzas y traiciones que rodeaban al Imperio azteca. Fue intérprete, diplomática y estratega en la sombra de toda la conquista. Su figura ha sido juzgada de formas opuestas por la historia: traidora para unos, superviviente inteligente para otros.