Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Perlasca continuó la obra de Sanz Briz haciéndose pasar por diplomático español

Cuando Ángel Sanz Briz tuvo que abandonar Budapest en diciembre de 1944, el italiano Giorgio Perlasca, que había colaborado con él, tomó una decisión extraordinaria: se hizo pasar por el nuevo encargado de negocios español — un cargo inexistente — y siguió emitiendo documentos de protección durante semanas. Las autoridades nazis nunca descubrieron el engaño. Juntos, Sanz Briz y Perlasca salvaron a más de 5.200 personas. Israel reconoció a ambos como Justos entre las Naciones.