El capitán del Cristóbal Colón fue el último en rendirse y lo hizo solo cuando se le acabó el carbón
De todos los barcos de la escuadra de Cervera, el crucero Cristóbal Colón fue el único que logró alejarse lo suficiente para tener alguna esperanza de escapar — era el más rápido de la flota. Durante horas mantuvo la distancia con los americanos a lo largo de la costa cubana, pero llevaba carbón de mala calidad que reducía su velocidad. Cuando los motores empezaron a fallar, el capitán ordenó encallar el barco en la costa y arriar la bandera. Fue el último barco español en rendirse ese día. La escuadra entera había desaparecido en pocas horas.