Los soldados alemanes que tomaban edificios por la mañana los perdían por la noche
El combate urbano en Stalingrado era de una violencia sin precedentes: cada fábrica, cada bloque de apartamentos, cada sótano se convertía en una fortaleza que cambiaba de manos varias veces al día. Los alemanes lo llamaron Rattenkrieg — guerra de ratas. El promedio de vida de un soldado soviético recién llegado al frente era de menos de 24 horas. La famosa fábrica de tractores Dzerzhinsky fue escenario de combates que duraron semanas sin que ningún bando lograra controlarla completamente.