Dumanoir intentó huir con la vanguardia, pero varios barcos españoles de su escuadra se negaron y volvieron al combate
No todos actuaron igual. El contraalmirante francés Dumanoir le Pelley comandaba la vanguardia de la flota combinada, la parte de la escuadra que apenas había llegado a combatir cuando la batalla ya estaba decidida. En vez de virar para socorrer al centro y la retaguardia, deshechos por el ataque inglés, Dumanoir ordenó poner proa al norte y alejarse. Pero no todos sus barcos le obedecieron: varios navíos españoles de su propia escuadra rompieron formación y volvieron hacia la batalla para intentar ayudar a los suyos, desobedeciendo abiertamente a su comandante. Dumanoir escapó con el resto de su división, aunque la Royal Navy lo capturaría semanas más tarde frente al cabo Ortegal. Fue un episodio insólito: un almirante huyendo mientras parte de su propia escuadra se rebelaba para ir a luchar.