Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

César recibió 23 puñaladas pero solo una fue mortal: la segunda

El médico que examinó el cuerpo de César determinó que de las 23 heridas recibidas, solo una habría sido mortal por sí sola: la segunda puñalada, en el pecho. El resto eran heridas superficiales o no letales. Suetonio relata que César se cubrió la cabeza con la toga cuando vio que la situación era irremediable, intentando morir con dignidad. Cuando vio a Bruto entre los atacantes — su protegido, al que había tratado como a un hijo — la leyenda dice que pronunció las palabras que inmortalizaría Shakespeare siglos después.