Los alemanes metieron a Lenin en un tren sellado y lo enviaron a Rusia para desestabilizarla
En abril de 1917, Lenin llevaba años exiliado en Suiza. Alemania, en guerra con Rusia, tuvo una idea: si Lenin regresaba, podría desestabilizar el gobierno provisional y sacar a Rusia de la guerra. Le facilitaron un tren "sellado" — con inmunidad diplomática para que no pudiera ser arrestado al cruzar Alemania — que lo llevó de Zúrich a Petrogrado. Los alemanes habían lanzado a Lenin sobre Rusia como una bacteria, en palabras de Winston Churchill. Seis meses después, Lenin tomaba el poder.