Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

La toma del Palacio de Invierno fue mucho menos épica que la película de Eisenstein

En la noche del 25 al 26 de octubre de 1917, los bolcheviques tomaron el Palacio de Invierno, sede del gobierno provisional. La versión cinematográfica de Eisenstein —miles de revolucionarios asaltando el palacio en una marea humana— es pura ficción. En realidad, el palacio estaba casi sin guardia y los bolcheviques entraron casi sin resistencia. Los ministros fueron arrestados sin violencia. La "gran revolución" fue, en su momento más icónico, una operación casi sin sangre. La violencia vendría después, con años de guerra civil y terror.