Hitler llegó al poder democráticamente con el 33% de los votos
El 30 de enero de 1933, Adolf Hitler fue nombrado canciller de Alemania por el presidente Hindenburg, que pensaba que podría controlarlo. El Partido Nazi había obtenido el 33% de los votos en las últimas elecciones — no una mayoría, pero sí la fuerza más votada. En menos de seis meses, Hitler había eliminado todos los partidos políticos, la prensa libre y los controles constitucionales mediante una serie de decretos de emergencia. La democracia de Weimar se suicidó votando su propia extinción.