Roma no cayó de golpe: llevaba más de un siglo agonizando
La fecha del 476 d.C. es una convención de los historiadores, no un momento en que alguien sintiera que "Roma había caído". El Imperio llevaba un siglo en crisis: emperadores asesinados en serie, fronteras rotas por todos lados, inflación galopante, ejércitos formados por los mismos bárbaros a los que se suponía debían contener. Los propios romanos no percibieron el 476 como el fin de nada especial — era un cambio de mando más en una larga lista. La idea de que "Roma cayó" ese año la inventaron los historiadores posteriores buscando un punto de corte limpio.