Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Fleming descubrió la penicilina en 1928 pero nadie la usó como medicamento hasta 1942

Fleming publicó su hallazgo en 1929 pero no logró aislar la penicilina en forma estable ni convencer a nadie de su potencial médico. Durante más de diez años, el descubrimiento quedó casi olvidado. Fueron Howard Florey y Ernst Chain quienes, en plena Segunda Guerra Mundial, lograron purificarla y demostrar su eficacia. El primer paciente tratado con penicilina en 1941 mejoró espectacularmente... y murió cuando se acabaron las reservas. La producción masiva no llegó hasta 1943, a tiempo para salvar miles de heridos aliados en la guerra.