Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Fleming ganó el Nobel pero insistió en que el verdadero mérito era del moho

En 1945, Alexander Fleming, Howard Florey y Ernst Chain compartieron el Nobel de Medicina por el descubrimiento y desarrollo de la penicilina. En su discurso de aceptación, Fleming advirtió de algo que resultaría profético: si se usaba en dosis insuficientes, las bacterias podrían volverse resistentes. Tenía razón. Las resistencias a los antibióticos son hoy una de las mayores amenazas para la salud global. El hombre que descubrió el mayor antibiótico de la historia ya avisó de que podía dejar de funcionar si se abusaba de él.