Francisco I escribió desde prisión: "Todo está perdido, salvo el honor"
Tras ser capturado en Pavía y enviado prisionero a Madrid, Francisco I escribió a su madre una carta que la historia ha reducido a una frase: "De todas las cosas no me ha quedado sino el honor y la vida, que están salvos." La frase se popularizó como "Todo está perdido, salvo el honor." Fue liberado al año siguiente tras firmar el Tratado de Madrid, cediendo Borgoña a Carlos V. En cuanto salió de España, repudió el tratado alegando que lo había firmado bajo coacción. La guerra entre Francia y el Imperio continuó décadas más.