Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Miguel de Cervantes perdió el uso de la mano izquierda en Lepanto y siempre lo consideró su mayor orgullo

Entre los soldados españoles que combatieron en Lepanto estaba un joven de 24 años llamado Miguel de Cervantes Saavedra, que recibió tres heridas de arcabuz: dos en el pecho y una que le dejó la mano izquierda permanentemente inutilizada. Cervantes nunca consideró su herida una desgracia: la llamó "la más bella que se vio en ningún monje" y afirmó que prefería haberla sufrido en Lepanto que no haber combatido. El hombre que escribiría el Quijote aprendió a escribir con la mano derecha porque la izquierda se la habían destrozado en la mayor batalla naval del siglo.