Los bomberos que apagaron el incendio no sabían que estaban muriendo
En las primeras horas tras la explosión, decenas de bomberos acudieron a apagar lo que les dijeron que era un incendio en el tejado del reactor. No les informaron de la radiación. Recogían grafito del núcleo del reactor con las manos sin guantes, sin saber que cada trozo emitía radiación letal. Varios describieron un sabor metálico en la boca y una sensación de calor en la piel — síntomas de exposición masiva a la radiación. Veintiocho murieron en las semanas siguientes de síndrome de irradiación aguda. Son los héroes cuya ignorancia los mató.