La zona de exclusión de Chernóbil es hoy uno de los mayores santuarios de vida salvaje de Europa
Paradójicamente, los 30 kilómetros alrededor de Chernóbil evacuados en 1986 y abandonados desde entonces se han convertido en una de las zonas con mayor biodiversidad de Europa. Sin presencia humana durante cuatro décadas, lobos, linces, osos, caballos de Przewalski y cientos de especies de aves han colonizado el territorio. Los estudios muestran que los efectos de la radiación en la fauna son menores que los de la presencia humana. La peor catástrofe nuclear de la historia creó sin quererlo el mayor parque natural de Europa del Este.