La San Gabriel desertó de la expedición y regresó a España por el Atlántico
Durante los violentos temporales frente a la Patagonia, la San Gabriel se separó del grupo y, en vez de intentar reagruparse o cruzar el Estrecho, puso proa de vuelta hacia el norte y regresó a España por el Atlántico, bordeando la costa de Brasil. Fue el primer barco de la expedición en abandonarla, dejando a Loaísa con una flota ya muy mermada antes incluso de afrontar el Estrecho de Magallanes. Su regreso fue recibido en España con escasa simpatía: desertar de una expedición real era un asunto de honor y consecuencias legales. La San Gabriel traía noticias del desastre, pero también el estigma de haber dado media vuelta.