El Califato de Córdoba se autodestruyó en guerras civiles y se fragmentó en taifas enemigas entre sí
En el siglo XI, el poderoso Califato de Córdoba se desintegró en más de treinta reinos independientes llamados taifas, que combatían entre sí con más encarnizamiento que contra los reinos cristianos del norte. Los reinos cristianos aprendieron a explotar esas divisiones: cobraban parias —tributos de protección— a las taifas más débiles, y a veces combatían al lado de unas contra otras. El Cid pasó años al servicio del rey taifa de Zaragoza combatiendo contra otros reinos, tanto musulmanes como cristianos.