Las Navas de Tolosa fue la batalla que partió Al-Ándalus en dos y aceleró el fin de la Reconquista
El 16 de julio de 1212, una coalición de reinos cristianos ibéricos — Castilla, Aragón y Navarra — derrotó al ejército almohade en las Navas de Tolosa de forma aplastante. El califa almohade Muhammad al-Nasir huyó abandonando su tienda, su tesoro y su ejército. Fue el punto de inflexión definitivo: en los treinta años siguientes, Fernando III de Castilla tomaría Córdoba (1236), Valencia caería ante Jaime I de Aragón (1238) y Sevilla se rendiría en 1248. Solo Granada resistiría otros 244 años.