Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

La tregua de Navidad de 1914 surgió espontáneamente entre enemigos

En diciembre de 1914, en plena Primera Guerra Mundial, soldados alemanes y británicos en varios puntos del frente occidental dejaron de disparar de manera espontánea, sin orden alguna de sus mandos, cantaron villancicos desde sus respectivas trincheras y jugaron al fútbol en tierra de nadie, intercambiando incluso pequeños regalos y tabaco con quienes hasta el día anterior habían sido enemigos mortales. Los altos mandos de ambos bandos, alarmados por la fraternización, prohibieron expresamente que se repitiera al año siguiente, y desplazaron tropas para evitar que volviera a producirse un episodio similar de confraternización espontánea.