España ganó la guerra pero no obtuvo nada: Francia se quedó con todo
El Tratado de Saigón de 1862 puso fin al conflicto y Francia obtuvo la soberanía sobre Conchinchina — el sur del actual Vietnam. España, que había participado militarmente con tropas y barcos, recibió libertad de comercio y protección para los misioneros católicos. Nada de territorio, nada de influencia real. Los soldados filipinos y españoles que habían combatido y muerto en las selvas del Mekong lo habían hecho para construir un imperio colonial francés en Asia. La guerra de Conchinchina fue uno de los primeros ejemplos de España como potencia secundaria al servicio de los intereses de otra.