Venecia construyó su imperio comercial sobre el monopolio de las especias en Europa
Durante más de dos siglos, Venecia fue el gran intermediario entre Oriente y Europa occidental. Compraba las especias en Alejandría y las redistribuía por toda Europa con márgenes enormes. El poder, la riqueza y el arte del Renacimiento veneciano se financiaron en gran parte con ese monopolio. Cuando Vasco de Gama abrió la ruta marítima a la India en 1499, Venecia empezó a morir económicamente: de repente, Portugal podía vender especias directamente en Lisboa más baratas que Venecia. El declive de la Serenísima comenzó el mismo año en que Vasco de Gama regresó a Lisboa.