Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

El último zar de Rusia fue ejecutado junto a toda su familia en un sótano

En la noche del 16 al 17 de julio de 1918, los bolcheviques ejecutaron en el sótano de la Casa Ipátiev de Ekaterimburgo al zar Nicolás II, su esposa Alejandra, sus cinco hijos —incluido el hemofílico zarévich Alexei— y varios sirvientes que habían permanecido leales a la familia hasta el final. Las balas rebotaron en las joyas cosidas dentro de la ropa de las grandes duquesas, lo que alargó la matanza y la convirtió en una carnicería caótica mucho más larga de lo previsto. Sus restos no fueron identificados con certeza hasta el año 2007, casi 90 años después, gracias a pruebas de ADN que confirmaron la ubicación de los huesos de los dos hijos cuyos cuerpos habían permanecido desaparecidos durante décadas.