Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Los Países Bajos eran la joya económica del Imperio español — y la más cara de mantener

Las diecisiete provincias de los Países Bajos eran el territorio más rico del Imperio de Carlos V y Felipe II: sus puertos, manufacturas textiles y redes comerciales generaban más ingresos que las minas de plata americanas. Pero también eran el territorio más difícil de gobernar: ciudades prósperas con tradición de autonomía, una nobleza independiente y una población que abrazó el calvinismo con entusiasmo. España gastó en las guerras de Flandes más dinero del que jamás llegó de América, en un conflicto que duró ochenta años y que nunca ganó del todo.