Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

Guillermo de Orange fue asesinado por un pistolero que cobró la recompensa que Felipe II había puesto sobre su cabeza

Felipe II puso precio a la cabeza de Guillermo de Orange — el líder de la resistencia holandesa — mediante un edicto público: 25.000 escudos de oro y la nobleza para quien lo matara. En julio de 1584, Balthasar Gérard disparó a Guillermo de Orange en su propia casa en Delft. Fue el primer asesinato político con pistola documentado de la historia. Gérard fue capturado, torturado con especial crueldad y ejecutado. La recompensa la cobraron sus padres. Holanda nombró a Guillermo de Orange el padre de la patria; España había financiado su asesinato.