En 50 años, la imprenta produjo más libros que todos los copistas medievales juntos en mil años
Antes de Gutenberg, un copista tardaba meses en reproducir un libro a mano. En 1450 existían en Europa unos 30.000 libros manuscritos. Para 1500 — apenas 50 años después — se habían impreso más de 20 millones de ejemplares en miles de títulos distintos. La imprenta no solo multiplicó los libros: cambió qué ideas podían circular, a qué velocidad y a qué precio. Sin la imprenta de Gutenberg no hay Reforma protestante, no hay Revolución científica y posiblemente no hay Ilustración. Todo lo que siguió dependió de que las ideas pudieran viajar más rápido que nunca.