Draconum
Hic Sunt Dracones
Donde los mapas terminan, comienza la historia

El arco largo inglés dominó los campos de batalla durante décadas pero no pudo ganar la guerra

Las victorias inglesas más célebres de la guerra — Crécy, Poitiers, Azincourt — se ganaron con el arco largo galés, que lanzaba más flechas por minuto que cualquier ballesta y podía perforar armaduras a distancia. En Azincourt (1415), 6.000 ingleses aplastaron a 25.000 franceses. Pero ganar batallas no era lo mismo que ganar la guerra. Inglaterra nunca tuvo suficientes hombres para ocupar Francia permanentemente. Cada victoria gloriosa era seguida de años de desgaste en un territorio demasiado grande para controlarlo.