El Renacimiento recuperó la Antigüedad clásica porque los turcos expulsaron a los sabios griegos hacia el oeste
Cuando los otomanos tomaron Constantinopla en 1453, miles de sabios griegos huyeron hacia Italia llevando consigo manuscritos de Platón, Aristóteles y otros autores clásicos que Europa occidental había olvidado durante siglos. La caída de Bizancio fue una catástrofe política que se convirtió en un regalo cultural para Italia. El neoplatonismo que floreció en la Academia Platónica de Florencia, fundada por los Médici, fue posible gracias a esos refugiados griegos que llegaron con sus libros bajo el brazo.