Una tormenta los desvió de su ruta y los dejó sin referencias sobre el Atlántico
Ya con el polizón a bordo y sin posibilidad de volver, el Pájaro Amarillo se adentró en una tormenta atlántica que desbarató todos los cálculos de navegación. Sin radio que funcionara correctamente y con la visibilidad reducida a cero, la tripulación perdió la orientación durante horas. Cuando por fin vieron tierra, no sabían exactamente dónde estaban. Lo que tenían claro era que el combustible se agotaba y que necesitaban aterrizar de inmediato, donde fuera.