El Pájaro Amarillo aterrizó en una playa de Cantabria — a miles de kilómetros de su destino previsto
Cuando los aviadores avistaron la costa, lo que vieron fue una playa larga y despejada en el norte de España. Sin combustible para buscar un aeródromo, el piloto tomó la decisión de aterrizar allí mismo, en la arena. El Pájaro Amarillo tocó tierra en la playa de Oyambre, en Cantabria, ante el asombro de los pescadores locales que nunca habían visto un avión de tan cerca. Habían cruzado el Atlántico — eso estaba logrado — pero habían terminado muy lejos de donde esperaban. El polizón, el temporal y el combustible justo habían decidido por ellos dónde acababa la aventura.